Eonismo y transexualidad
El eonismoo travestismo tiene como origen etimológico el nombre de caballero de Eon, que estaba al servicio del rey francés Luis XV, en el siglo XVIII.
Es la necesidad personal de vestirse con la ropa del sexo opuesto. La imagen clásica de un travestà es la de un homosexual que se viste con ropa de mujer para sentirse ” en la piel ” del sexo opuesto y poder asÃ, de alguna manera, enmascarar y rechazar su homosexualidad. AsÃ, el travestà puede adoptar las costumbres y el comportamiento de una mujer para poder identificarse con ella completamente.
Puede tratarse de un juego ocasional o revelar un malestar moral. Los travestÃs pueden ser homosexuales o heterosexuales con tendencias homosexuales latentes. Otros heterosexuales utilizan el travestismo únicamente para divertirse…
Hoy en dÃa, el travestismo es un fenómeno de moda; en parte gracias a las Drag Queens, que han expuesto a los cuatro vientos esta desviación del comportamiento.
La transexualidad
Algunos travestÃs están convencidÃsimos de que pertenecen al sexo opuesto. Ellos o ellas se sienten ” marimachos ” o ” mariquitas ” y opinan que la naturaleza ha sido injusta, ya que han nacido con el sexo equivocado. Entonces, intentan convertirse en la mujer o el hombre que siempre han deseado ser. Normalmente, este malestar se manifiesta ya en la infancia. Es el caso extremo del travestismo, cuando vestirse con la ropa del otro sexo ya no es un juego sino la búsqueda de la verdadera identidad: el transexualismo. Estas personas padecen un profundo desequilibrio psicológico y rechazan y odian su cuerpo de hombre o de mujer, considerándolo como extraño y contrario a su personalidad.
AsÃ, algunos deciden someterse a intervenciones quirúrgicas y hormonales para lograr el cuerpo que corresponde a su personalidad, con los signos exteriores del sexo que la naturaleza no ha querido darles. No obstante, un cambio total y completo de sexo es imposible y estas intervenciones lo único que hacen es dar una apariencia o imitación. Un hombre castrado, a quien se le ha implantado una vagina podrá ser muy parecido a una mujer, aunque nunca podrá procrear.
En algunos paises como Gran Bretaña, Suecia o Dinamarca se acepta que los transexuales modifiquen su estado civil, cambiando el sexo indicado en sus documentos de identidad, siempre y cuando presenten el certificado médico de la operación quirúrgica.














